Y es que nadie puede adivinar
Lo que quiere el corazón
Y mucho menos puede controlar
O evitar que pierda la ilusión
Le dije a mi corazón,
sin gloria pero sin pena.
No cometas el crimen varón
si no vas a cumplir la condena.
Gracias por no volver
por estar lejos de mi,
gracias por olvidar
lo que nunca te di